Cuando intentas dar de alta la luz o el agua en una vivienda que llevaba tiempo cerrada,
que has heredado o que acabas de reformar, es muy habitual encontrarte con una
respuesta inesperada por parte de la compañía suministradora: falta documentación técnica.
Y ahí surge la gran pregunta:
¿por qué no basta con que la instalación esté hecha?
La razón es sencilla: antes de activar un suministro, es obligatorio acreditar que la vivienda
cumple las condiciones mínimas de habitabilidad y seguridad que exige la normativa
vigente.
El certificado de habitabilidad es la base legal para activar los suministros
En la Comunitat Valenciana, el documento que acredita que una vivienda cumple las
condiciones de habitabilidad es la licencia de segunda ocupación.
Para que el ayuntamiento conceda esta licencia, el propietario debe presentar un certificado técnico firmado por arquitecto, que justifique que la vivienda cumple la normativa aplicable.
Este procedimiento está regulado por normativa autonómica y es imprescindible para poder
contratar o cambiar la titularidad de los suministros. Puedes conocer en detalle cómo
funciona este proceso en nuestra guía sobre el certificado de segunda ocupación.
Sin este certificado:
● El ayuntamiento no concede la licencia
● La empresa suministradora no activa el suministro
● La vivienda queda en una situación irregular
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No es un trámite automático
Muchas personas creen que dar de alta la luz y el agua es un trámite rápido con la
comercializadora. En realidad, la empresa suministradora solicita justificante de que la
vivienda dispone de licencia municipal y, en muchos casos, el certificado técnico que la
respalda.
Este requisito se aplica tanto a viviendas antiguas como a viviendas reformadas o de
segunda mano.
Y aquí es donde suelen aparecer los bloqueos.
Por qué es importante revisar la vivienda antes de invertir
Uno de los errores más habituales es comprar una vivienda antigua pensando que bastará
con reformarla para poder contratar los suministros.
Sin embargo, antes de iniciar cualquier actuación conviene comprobar si la vivienda podrá
obtener licencia de segunda ocupación en su estado final, tal y como explicamos en nuestro
artículo sobre proyecto de reforma: este es el plan.
Una planificación técnica previa evita sorpresas cuando llega el momento de activar la luz y
el agua.